Sobre el selfbondage o la auto-esclavitud: diversión y precaución
- Gabriela GonzƔlez
- 8 sept 2023
- 3 Min. de lectura

Primeramente, debemos saber que el Bondage consiste en la prĆ”ctica de atar o restringir a otra persona para recibir un estĆmulo erótico. Podemos practicar bondage de distintas maneras: con cuerdas, esposas, ataduras de cuero, correas, cadenas o cinta adhesiva. Teniendo esto en cuenta, el selfbondage no es mĆ”s que la misma prĆ”ctica restrictiva y erótica, pero autoaplicada.
En español, este concepto se conoce como auto-esclavitud y se caracteriza por sus altos niveles de creatividad, ingenio y experimentación. En su búsqueda por hacerlo mÔs entretenido, algunas personas añaden grilletes, vendas para los ojos, cera de velas⦠En fin, las posibilidades son infinitas. No obstante, es necesario recalcar que, para poder llevar a cabo esta prÔctica, se requiere de un mecanismo de liberación confiable (especialmente si nos sujetamos las manos).
Autoexploración y rito de iniciación

La auto-esclavitud resulta tentadora para muchos por el juego que supone: en este caso, atador y atado son la misma persona. A nivel psicológico, esta experiencia permite nuevas formas de placer y autoconocimiento sin necesidad de involucrar a otros. PodrĆa decirse que es una manera avanzada y āalternativaā de experimentar la masturbación, aunque el selfbondage no necesariamente requiera de contacto genital.
Como dato curioso, muchas personas se inician en el BDSM a travĆ©s de esta experiencia autoerótica. Sin embargo, no es fĆ”cil encontrar información en internet (si bien es una categorĆa muy buscada en el mundo de la pornografĆa). Pareciera que esta prĆ”ctica queda relegada a un segundo plano y no se le da la importancia que merece.
Sucede lo mismo cuando hablamos, en lĆneas generales, sobre la masturbación: culturalmente se suele percibir como un āpeor es nadaā, un āpremio de consolaciónā para los solitarios⦠Pero esto no es verdad. La autoexploración es maravillosa y necesaria. Forma parte de nuestra sexualidad y es nuestro deber fomentarla. Eso sĆ; siempre tomando las precauciones necesarias y actuando con responsabilidad.
Precaución y seguridad en el selfbondage
Si ya de por sà las prÔcticas sexuales alternativas requieren de mucha responsabilidad y buen juicio, el selfbondage requiere de mayor precaución. En caso de presentarse alguna dificultad, probablemente debes resolverla por tu cuenta (al menos de que tengas a alguien de absoluta confianza a quien le puedas solicitar ayuda).
Es por ello que, si la planificación ya es usual en las prĆ”cticas BDSM, en este caso debe convertirse en tu mejor aliada. Debemos mencionar que el selfbondage es considerado como una prĆ”ctica de riesgo, asĆ que, por favor, ten mucho juicio al momento de disfrutar de este tipo de estĆmulos.
Consejo fundamental: empieza por lo bƔsico

Cuando converso con personas interesadas en iniciarse en este tipo de prĆ”cticas, siempre les digo que se debe comenzar de menos a mĆ”s; es decir, no podemos correr antes de gatear y de caminar, Āæcierto? Si eres principiante, no explores el selfbondage con prĆ”cticas complicadas o avanzadas. Por ejemplo, la auto-asfixia erótica es una actividad de riesgo incluso para los mĆ”s conocedores. Para un neófito es mejor no incurrir en la obstrucción de las vĆas respiratorias.
Entonces, Āæcon quĆ© puedes empezar? Yo te recomiendo unas esposas. Existen opciones de este juguete que tienen un mecanismo de seguridad para liberarse, en caso de que extravĆes la llave o simplemente no logres quitĆ”rtelas de la manera tradicional. De todos modos, recuerda familiarizarte bien con el mecanismo antes de iniciar la experiencia.
Eventualmente, cuando tengas mÔs experiencia y te sientas mÔs cómodo, puedes ir incluyendo otros accesorios y profundizar en tu prÔctica de selfbondage. Las cuerdas, las ataduras de cuero y las vendas para los ojos pueden ser una buena opción. Tómate tu tiempo para conocer qué te gusta y cómo te gusta, pero siempre desde la prudencia: empieza por lo bÔsico.































